Skip to main content
Uncategorized

10 principios para tomar decisiones en pareja

image_printPrint Friendly Version

Y si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que se la pida a Dios, quien da a todos abundantemente. (Stg 1:5)

¿De dónde vienen las guerras y los conflictos entre ustedes? ¿No vienen de las pasiones que combaten en sus miembros? […] No tienen, porque no piden. (Stg 4:1-2)

La teología sobre cómo decide una pareja parte de la teología sobre cómo decide el individuo. La pregunta más fundamental es esta: «¿Dios guía?». ¿O quedo librado a mi propia suerte? Creo que Dios sí guía. La Escritura abunda en esta enseñanza.

Un tratamiento completo de la guía de Dios excede el alcance de este boletín. Sin embargo, estos son los principios que Sharon y yo hemos procurado seguir al tomar decisiones importantes.

1. Comienza con oración. Toda decisión de peso debe estar bañada en oración pidiendo sabiduría, dirección y unidad.

2. Busca seguir la voluntad revelada de Dios en la Biblia. Procura maximizar las recompensas del día final; por ejemplo, comprométete con el estudio bíblico, la iglesia, el discipulado, el ministerio, etcétera.

3. Busca seguir la voluntad subjetiva que Dios tiene para ti. ¿Cómo edificarás el reino, tu familia, tu ministerio o iglesia y tu trabajo? Por ejemplo, sentí el llamado a pastorear una iglesia en Nueva Inglaterra. Luego, hace trece años, sentí que Dios me liberaba de ese llamado para dedicarme a este ministerio. Esto, por supuesto, nunca reemplaza la Palabra revelada de Dios ni nuestra sabiduría.

4. Reflexiona sobre las metas de tu familia y equilíbralas con tus metas personales. Tener una familia que florezca requiere cooperación y sacrificio. Recuerda que tendrás que rendir cuentas al Salvador. Definir metas familiares es cuestión de agradarle en distintos ámbitos. No se trata de hacer lo que uno quiere y agregarle un toque de iglesia.

5. Cuanto más grande sea la decisión, mayor debe ser la claridad. No oro por la camisa que voy a ponerme. Tampoco cambio a la ligera de iglesia, de carrera ni de lugar de residencia.

6. Oren juntos, oren por separado y luego conversen. Busca el consejo de personas sabias. Hazles preguntas e invita sus aportes. Pero Dios tiene que hablarte a ti y a tu conciencia. Alguien dijo: «El sabio busca mucho consejo. El necio escucha todo el que recibe». Dios puede dar tres respuestas: sí, no o ninguna respuesta. Si no percibes una respuesta, eres libre de elegir lo que prefieras. A veces ayuda hacer una lista de dos columnas: ventajas y desventajas.

7. Evita ser dominante o pasivo. Evita las decisiones impulsivas y el querer controlar cada detalle.

8. Sé consciente de tu tendencia carnal. ¿Es la pereza? ¿Es ganar mucho dinero? Lucha contra tu carne.

9. Según la Escritura, el esposo es el responsable final de la decisión que toma la familia, siempre que esta no sea pecaminosa. Esto significa que él toma la iniciativa de proveer y proteger. Significa que busca lo mejor para que todos prosperen. No significa que siempre se salga con la suya, ni que siempre tenga que ceder.

10. Recuerda: no tomar una decisión también es tomar una decisión. No permitas que buscar la opción perfecta te impida elegir una buena.

image_printPrint Friendly Version