
“El propósito en el corazón del hombre es como aguas profundas, pero el hombre entendido las alcanza.” (Proverbios 20:5, NVI)
En Evangelismo para los tímidos de lengua he sugerido que, para compartir nuestra fe, debemos comenzar orando por puertas abiertas y siendo genuinos en nuestro diario vivir. La tercera clave es hacer la transición hacia temas espirituales usando preguntas. La pregunta que mejor funciona es: “¿Cuáles son tus creencias espirituales?” Después de hacer esa pregunta, inmediatamente estarás involucrado en una conversación a un nivel más profundo.
Después de que la persona no creyente responda a esa pregunta, quizá deseemos pasar al cuarto paso —hablar de Jesús— pero sentimos que aún no es el momento. ¿Cómo continuar teniendo una conversación agradable y provechosa? La respuesta es permanecer en la etapa de las preguntas y seguir haciendo buenas preguntas.
Pero el cristiano tímido necesita tener algunas preguntas preparadas. ¿Cuáles podrían ser? A continuación se presenta una lista de diferentes preguntas que te permitirán seguir explorando las creencias de una persona mientras mantienes una conversación amena. La mayoría de ellas no son originales. Provienen de diversas fuentes, incluyendo a Bill Fay, Mark Mittleberg, el Dr. James Kennedy y Tim Zulker.
- ¿Cuáles son tus creencias espirituales?
Esta es la pregunta que nos mueve de la religión en la conversación hacia las creencias espirituales personales. ¡Funciona siempre! - Para ti, ¿quién es Jesús? ¿Cuál crees que fue el propósito de su vida y sus enseñanzas?
Esta es una excelente pregunta para pasar de creencias extrañas o meramente religiosas a la persona de Jesús. - Cuando Jesús dijo: “______”, ¿qué crees que quiso decir?
Me encanta esta pregunta porque lleva nuevamente la conversación hacia Jesús y anima a la otra persona a interpretar sus palabras. Algunos versículos que puedes usar son:- “Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.” (Juan 14:6, NVI)
- “Si no creen que yo soy el que afirmo ser, en sus pecados morirán.” (Juan 8:24, NVI)
- “Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran.” (Mateo 7:13-14, NVI)
- ¿Qué crees que sucede después de morir? ¿Por qué lo crees?
- ¿Alguna vez has tenido algún tipo de encuentro personal con Dios?
- ¿Cómo se salva un(a) ___________________?
Esta es una pregunta útil cuando hablamos con alguien de otra religión. En lugar de entrar en pánico e intentar recordar lo que creen los mormones, testigos de Jehová o hindúes, esta pregunta invita a la otra persona a compartir su perspectiva. - Si pudieras sentarte con Jesús a tomar una taza de café y hacerle cualquier pregunta, ¿qué le preguntarías? ¿Por qué?
- Si lo que estás creyendo no fuera verdad, ¿te gustaría saberlo?
Es una excelente pregunta hacia el final de la conversación para avanzar hacia la presentación del evangelio.
Buenas preguntas aclaratorias que puedes usar:
9. ¿Por qué piensas eso?
10. ¿Qué quieres decir con eso?
Por supuesto, las preguntas del programa Explosión Evangelística desarrollado por el Dr. James Kennedy también son muy útiles:
- ¿Has llegado al punto en tu vida espiritual en que sabes con certeza que, si murieras hoy, irías al cielo?
- Supón que murieras hoy y te presentaras ante Dios, y él te dijera: “¿Por qué debería dejarte entrar en mi cielo?” ¿Qué le responderías?
Cualquiera de estas son buenas preguntas para hacer en esta tercera etapa de transición hacia hablar de Jesús. Usa las que te parezcan más apropiadas, con un espíritu de interés genuino y amabilidad.
Recuerda: ¡El hombre (o la mujer) entendido saca a relucir lo que hay en el corazón del otro!


