
Cómo nuestra familia cultivó el amor por Cristo en lo cotidiano
Hace poco, mientras dirigía una conferencia, me hicieron esta pregunta:
«¿Qué dirían tus hijos que hicieron ustedes como familia que más influyó en su amor por Cristo?».
Me quedé sin palabras. No tenía la menor idea. Evalúo mi crianza todo el tiempo conversando con ellos ahora que son adultos, pero nunca les había hecho esa pregunta. Así que, durante el receso, les escribí rápidamente. Estas fueron sus respuestas:
- Constancia en la iglesia, por medio de las ofrendas, el discipulado y asumir la responsabilidad por el pecado. Cuando pecabas delante de nosotros, regresabas a pedir perdón, y así nos mostrabas la importancia de la humildad y la vulnerabilidad incluso en la crianza.
- Ver cómo vivías tu fe y cómo esta moldeaba cada área de tu vida. Los sacrificios concretos de tiempo y dinero que hacías para mostrar que era algo real para ti.
- Dejar claro que, para ti, lo importante no eran solo las expresiones externas o el cumplimiento de reglas, sino una relación real con Jesús.
- Diría que memorizar la Escritura me ayudó mucho a conocerla y a ser transformado por ella.
- Verte a ti y a mamá vivir la Palabra: amar a otros, abrir su hogar, resolver conflictos y hablar del «porqué» detrás de todo lo que hacían.
- Mamá y tú eran intencionales y nos explicaban por qué hacían las cosas (la mayoría de las veces). Otras veces decían: «Haz esto porque lo digo yo», y a menudo añadían: «Te amo y estoy haciendo lo mejor para ti».
- Ver a mamá dedicar con regularidad un tiempo devocional personal por las mañanas.
- El ejemplo que nos dabas con tu estudio personal, los devocionales familiares o la oración camino a la iglesia, entre otras cosas.
Me conmovió tanto que, cuando más tarde leí las respuestas en la conferencia, se me hizo un nudo en la garganta.
Jamás quisiera presentar a mi familia como si fuera perfecta. Hay muchísimas cosas que, si pudiera volver atrás, haría de otra manera. Tampoco busco poner a mis hijos en el centro de atención. Cada uno tiene su propio caminar con Cristo y dará cuenta de sí mismo.
Aun así, pensé que te gustaría leerlos en sus propias palabras. ¿Notaste lo que se repetía una y otra vez? El caminar personal de los padres con Dios.
Si estás en plena etapa de crianza, ¡sigue adelante!


